Clásico hotel familiar a 200m del punto de salida del Camino Francés. Restaurante con cocina vasco-bearnesa y desayuno reforzado para empezar la etapa pirenaica.
Hôtels & pensions
Dormir en privé
80 hôtels, pensions et maisons rurales sur le Chemin. Pour les pèlerins qui préfèrent une chambre privée ou veulent une pause entre deux auberges.
80 hébergements
Casa de huéspedes en un edificio del s.XVII de la rue de la Citadelle. Desayuno casero abundante y consejos sobre la subida a Roncesvalles.
Único hotel del recinto monástico de Roncesvalles, junto a la Colegiata Real. Cena del peregrino y bendición a las 20h en la iglesia.
Hostal familiar regentado por la misma familia desde hace tres generaciones. Menú del peregrino legendario por su sopa de ajo.
A la entrada de Zubiri, junto a la N-135. Habitaciones recientemente reformadas y cena casera navarra. Buena alternativa al albergue municipal.
Pensión sencilla en pleno centro de Zubiri, a un paso del Puente de la Rabia. Habitaciones limpias y trato cercano.
Hotel histórico en la Plaza del Castillo donde se alojaba Hemingway en San Fermín. Capricho perfecto antes de empezar las grandes etapas navarras.
Hotel céntrico junto al Ayuntamiento, a 5min del Camino. Desayuno bufé reforzado y zona de pinchos de la calle Estafeta a la puerta.
Pensión céntrica en la Plaza Virgen de la O, a dos pasos del taxódromo y la Catedral. Económica y con baño compartido o privado.
Casa rural en piedra a 200m del puente románico sobre el Arga. Desayuno con productos locales y trato familiar.
Hotel sencillo a 10min andando del centro y de la fuente del vino de Irache. Buena relación calidad-precio para una jornada de descanso.
Pensión modesta junto al puente del Azucarero, sobre el río Ega. Bien situada para ver el Palacio de los Reyes de Navarra.
Hotel boutique en un palacio renacentista del s.XVI, en pleno casco viejo. A 50m de la Calle Laurel para irse de pinchos al terminar la etapa.
Tradicional hotel del centro a 5min de la Catedral de la Redonda y de la Calle Laurel. Desayuno con productos riojanos.
Pensión económica de toda la vida en la calle San Juan. Habitaciones sencillas y opción con baño compartido.
Antiguo hospital de peregrinos del s.XII en plena Plaza del Santo, frente a la catedral del gallo y la gallina. Una experiencia jacobea de lujo.
Hostal sencillo a la salida de Belorado en dirección a Burgos. Buena cena del peregrino y desayuno temprano para los que cruzan los Montes de Oca.
Icónico hotel boutique a las afueras de Burgos, con piscina cubierta bajo bóvedas góticas. Refugio de lujo tras la travesía de la Meseta.
Edificio del s.XV en la Plaza Santa María, con vistas directas a la fachada de la Catedral. Restaurante castellano con olla podrida.
Hostal céntrico junto al Arco de Santa María. Habitaciones reformadas y a 3min de la Catedral. Ideal para una noche de descanso.
Pequeño hotel en una casona restaurada del centro. Cena de menú peregrino y vistas al castillo de Castrojeriz desde el patio.
Hostal junto a la Iglesia de San Martín, joya del románico palentino. Cocina castellana de carretera y precios honestos.
Hostal en el centro junto a la iglesia de Santa María del Camino. Restaurante con menú de cordero asado palentino.
Antigua casona reformada en plena muralla medieval. Restaurante con cocido leonés muy recomendado tras la Meseta.
Antiguo monasterio plateresco del s.XVI a la entrada de León por el Camino. Una de las joyas de la red de paradores: imprescindible aunque solo sea una copa.
Hotel boutique en las dependencias de la Real Colegiata de San Isidoro. Cripta románica de los reyes de León a la puerta.
Pensión económica en la calle Villafranca, a 10min de la Catedral. Alternativa amable al albergue municipal en jornada de descanso.
Hotel céntrico en la Plaza Mayor, a 200m del Palacio Episcopal de Gaudí. Cocido maragato en su restaurante.
Antigua casa palaciega del s.XVIII reconvertida en casa rural con encanto. Patio empedrado y desayuno con productos artesanos maragatos.
Frente al Castillo de los Templarios. Habitaciones con vistas al castillo iluminado de noche y aparcamiento gratuito para peregrinos.
Pensión modesta en la calle Real, en pleno casco antiguo. Buena base para visitar el Bierzo y degustar el botillo.
Parador con vistas a las montañas del Bierzo y a la Iglesia de Santiago, donde se ganaba la indulgencia los enfermos que no podían seguir a Compostela.
Pequeña casa de piedra en la aldea celta de O Cebreiro, junto a las pallozas. Caldo gallego y queso de O Cebreiro caseros.
El hotel más conocido de Sarria, a la entrada del centro y a 5min del inicio de los últimos 100km. Lleno todos los días en temporada alta.
Pensión a pie de la escalinata que sube a la Rúa Maior, justo en el Camino. Habitaciones funcionales y limpias.
Hotel con piscina y vistas al embalse de Belesar. Refugio agradable tras cruzar el largo puente sobre el río Miño.
Hotel rural en la última parada antes de Santiago. Cena gallega, buen colchón y desayuno antes de las 6h para entrar en Compostela al alba.
Antiguo Hospital Real de Peregrinos del s.XVI en la Praza do Obradoiro, junto a la Catedral. El final de Camino soñado para los que pueden permitírselo.
Hotel histórico de 1956 a 5min de la Catedral, junto a la Alameda. Habitaciones recientemente reformadas con encanto clásico.
Pensión céntrica en la Rúa do Hórreo, a 8min de la Praza do Obradoiro. Económica y bien ubicada para celebrar la llegada.
Apartamentos turísticos con cocina equipada a 2min de la Catedral. Ideal para grupos o familias que quieran quedarse varios días.
Hotel boutique en la Ribeira, Patrimonio de la Humanidad, con vistas al Duero y al Puente Luís I. Punto de partida de lujo del Camino Portugués.
Pensão tradicional en la Rua Arnaldo Gama, a 5min de la Sé do Porto. Económica y muy bien ubicada para empezar el Camino.
Casa-boutique de diseño en un edificio del s.XIX restaurado en el barrio del Bonfim. Solo 6 habitaciones con poesía esculpida en los techos.
Quinta del s.XIX con piscina y huerto propio en pleno valle del Ave. Desayuno con productos caseros del Minho.
Hotel céntrico en Barcelos junto al mercado del jueves, famoso por la cerámica del Galo. Restaurante con bacalao a la portuguesa.
Hotel boutique en una antigua tienda de coloniales del s.XIX, junto al puente medieval. Vinho Verde local en la cena.
Pensão familiar a 5min del puente romano-medieval. Económica y con vistas al río Lima desde algunas habitaciones.
Parador moderno con vistas al Miño y al Puente Internacional. A 10min andando del casco viejo y la Catedral fortificada.
Hotel céntrico junto al Camino, ideal para empezar el último tramo gallego. Buen desayuno y aparcamiento gratuito.
Pazo del s.XVI en pleno casco histórico peatonal. Jardín interior con magnolios centenarios. La opción gallega del Portugués.
Hotel pequeño en una casa señorial reformada en el casco antiguo, junto al Santuario de la Virgen Peregrina, patrona del Camino.
Hotel grande junto a la N-550 en Padrón. Pimientos de Padrón obligatorios en el restaurante y piscina exterior en verano.
Hotel monumento en el antiguo Convento de San Francisco, a 100m de la Catedral. Piscina cubierta y claustro del s.XVIII.
Hotel moderno cerca de la estación de tren y a 10min del Puente de Santiago, kilómetro 0 del Camino del Norte.
Icónico hotel Belle Époque junto al río Urumea. Sede del Festival de Cine de San Sebastián. Para regalarse un capricho a la llegada al País Vasco.
Pensión muy popular en la Parte Vieja, a 2min de la Plaza de la Constitución. Ideal para irse de pinchos por la calle 31 de Agosto.
Hotel de diseño de Javier Mariscal frente al Guggenheim. Terraza con vistas al museo y al Puppy de Jeff Koons.
Hotel céntrico junto al Casco Viejo, a 10min andando del Guggenheim. Buena base para una jornada de descanso.
Frente a la Iglesia de Santa María y el Castillo-Faro. Vistas al Cantábrico desde algunas habitaciones. Buena cocina cántabra.
Hotel frente a la bahía y al Centro Botín. Vistas al Palacio de la Magdalena desde habitaciones superiores.
Pensión clásica en pleno centro de Santander, a 5min del puerto y de la zona de pinchos de Cañadío.
Antigua casona de la familia Barreda-Bracho del s.XVII en el corazón de la villa medieval de Santillana, a 5min de las cuevas de Altamira.
Hotel en un palacio del s.XVI en pleno casco histórico. A 5min de la playa del Sablón y de los famosos Cubos de la Memoria.
Parador con vistas espectaculares a la ría de Ribadeo y al Puente de los Santos, frontera asturiana. Cerca de la playa de las Catedrales.
Hotel acogedor en pleno Camino, en la villa famosa por su queso D.O. Pulpo a feira en el restaurante.
Antiguo hospicio del s.XVIII reconvertido en hotel monumento, a 10min de la Catedral de San Salvador. Sede del Princesa de Asturias.
Hotel sencillo a 5min de la Catedral, en pleno casco antiguo. Ideal para preparar la salida del Primitivo sin gastar demasiado.
Antiguo palacio del s.XVI restaurado en pleno casco histórico. Spa pequeño y vistas al valle del Narcea desde la terraza.
Pensión sencilla con bar abajo, en el cruce de caminos a la entrada de Tineo. Buen menú del peregrino con cachopo asturiano.
Hotel familiar en el centro de Pola, perfecto para reponerse antes de la temida etapa de los Hospitales. Cena casera generosa.
Hotel modesto en la primera villa gallega tras Asturias. Caldo gallego y empanada al horno en el bar.
Hotel histórico de 1888 dentro de la muralla romana de Lugo, Patrimonio de la Humanidad. A 5min de la Catedral.
Pensión económica junto a una de las puertas de la muralla romana. Habitaciones funcionales y precio honesto.
Hotel en pleno Camino, en la villa donde el Primitivo se une al Francés. Pulpo a feira obligatorio en cualquier pulpería de Melide.
Pazo de estilo gallego junto al puerto de Ferrol, kilómetro 0 del Camino Inglés. Vistas a la ría y al barrio de la Magdalena.
Pensión económica en el barrio de la Magdalena, a 5min del muelle de Curuxeiras y del inicio oficial del Camino Inglés.
Hotel a la entrada de Pontedeume tras cruzar el puente medieval. Buena base para visitar la torre de los Andrade.
Hotel céntrico en la antigua capital provincial. Tortilla de Betanzos en el restaurante: media hecha, jugosa, queso obligatorio.
Última parada antes de Santiago. Hotel sencillo y cómodo para descansar antes de la entrada triunfal a la Catedral.