LU
LuisMVeteran165 etapasOP
27. März 2026 um 10:00
He hecho dos Caminos. No soy creyente, no llevo mochila simbólica de "buscar respuestas". Salí porque me gusta caminar. Y aún así, las dos veces el último tramo de Galicia me partió. La cuarta noche del Primitivo, en Bodenaya (parroquial), me senté con 12 desconocidos a una mesa en silencio y nos repartimos un guiso. No pasó nada "místico", pero sentí algo que no consigo en ninguna otra parte: que importar a desconocidos es posible y barato. Para un agnóstico criado en ciudad eso me cambió cómo me relaciono con los vecinos. ¿Os pasa algo parecido o estoy idealizándolo?